SeaFinder: la apuesta que busca rescatar el fondo marino de Acapulco y transformar su futuro
En medio de la reconstrucción tras el impacto del Huracán Otis, una iniciativa ha comenzado a marcar la diferencia bajo la superficie del mar. Se trata de SeaFinder, un proyecto impulsado por Habla Bien de Aca A.C. y Mar de Fondo, enfocado en la limpieza y restauración del fondo marino de la bahía de Acapulco.
De acuerdo con el reporte de impacto 2026 , el desastre provocado por el huracán no solo fue visible en tierra. Bajo el agua, más de 800 embarcaciones hundidas y restos de infraestructura generaron un “legado tóxico” que hoy representa una amenaza ambiental, económica y de salud pública.
Una crisis invisible bajo el mar
La acumulación de residuos —principalmente fibra de vidrio, metales y escombros— ha provocado afectaciones directas en la biodiversidad, la navegación y la calidad del agua. Entre los principales riesgos identificados destacan la liberación de microplásticos, sustancias tóxicas y la degradación de hábitats marinos esenciales.
Además, estos contaminantes impactan actividades clave como la pesca y el turismo, pilares económicos del puerto, al deteriorar el ecosistema marino y aumentar los riesgos para embarcaciones.
Frente a este panorama, SeaFinder ha desarrollado un modelo de intervención basado en tecnología, buceo especializado y una plataforma flotante adaptada para la extracción de residuos.
El proyecto opera bajo tres fases:
Localización precisa de contaminantes mediante mapeo submarino.
Extracción técnica con protocolos de seguridad ambiental.
Gestión responsable de los residuos conforme a la normativa vigente.
Gracias a esta metodología, se han logrado retirar más de 50 toneladas de desechos y limpiar aproximadamente 30 hectáreas del fondo marino, generando resultados visibles en la recuperación de especies y mejora en la calidad del agua.
Resultados que ya se reflejan en el ecosistema
Uno de los hallazgos más relevantes es el incremento en la presencia y diversidad de peces en las zonas intervenidas, lo que confirma que la restauración activa permite acelerar la recuperación natural del ecosistema.
Especialistas destacan que el factor tiempo es clave: mientras más rápido se retiren los residuos, menor será su fragmentación y dispersión, evitando daños irreversibles a largo plazo.
Alianzas
El proyecto ha logrado articular una red de colaboración entre organizaciones civiles, sector privado, academia y autoridades, incluyendo instituciones como el Fondo Nacional de Fomento al Turismo, la Secretaría de Marina y organismos internacionales enfocados en sostenibilidad.
Este enfoque colaborativo ha permitido no solo ampliar la capacidad operativa, sino también posicionar a SeaFinder como un modelo replicable para otras zonas costeras afectadas por desastres naturales.
Visión 2026:
El objetivo del proyecto es claro: remover al menos 50 toneladas adicionales de contaminantes en los próximos años, expandir su operación a nuevas zonas y fortalecer el monitoreo científico de la biodiversidad.
Más allá de la limpieza, SeaFinder busca impulsar un modelo de desarrollo basado en la sostenibilidad, el turismo regenerativo y la participación comunitaria.
SeaFinder no solo representa una intervención ambiental, sino una narrativa de resiliencia para Acapulco. Lo que comenzó como respuesta a una emergencia hoy se perfila como una estrategia integral para recuperar el océano y proteger el futuro del destino.
En un momento donde la salud de los ecosistemas marinos es determinante para el equilibrio global, iniciativas como esta colocan a Acapulco en el centro de una conversación urgente: la de restaurar, conservar y transformar.